Reduce las semanas de trabajo largas y crónicas
Las semanas de 55 horas mantenidas conllevan un riesgo medible de ictus y cardiopatía, y no dejan margen para recuperarse.
El número, en imagen
Por qué importa
Las semanas largas generan una tensión continua y desplazan todo lo que queda fuera del trabajo. La OMS y la OIT encontraron que trabajar 55 horas o más a la semana se asocia con un riesgo de ictus un 35% mayor y un riesgo de morir por cardiopatía isquémica un 17% mayor, en comparación con 35 a 40 horas, y atribuyen a esta exposición unas 745.000 muertes al año. Son comparaciones entre grupos de exposición, no una prueba de que reducir tus horas disminuya el riesgo en la misma medida. Cambiar la carga de trabajo suele requerir a tu empresa, no solo fuerza de voluntad.
Cómo hacerlo
- Registra tu tiempo real de trabajo durante dos semanas, incluido el que haces en casa.
- Si las semanas largas son habituales, plantea las prioridades, la plantilla o la carga de trabajo a tu responsable o a la representación de los trabajadores.
- Acuerda horas de salida y de disponibilidad claras cuando tus circunstancias lo permitan.
Si la presión del trabajo afecta a tu salud, habla del apoyo y de posibles adaptaciones con un profesional sanitario o con el servicio de salud laboral.
Hazlo
Elige el tiempo que tienes. Algo es mejor que nada.
Empieza con el tiempo que tienes
1 minuto
Recuerda a qué hora empezaste y terminaste ayer, incluidos los mensajes de la tarde; calcula el total real, no las horas de tu contrato.
5 minutos
Empieza un registro de horas con la hora de inicio de hoy, las pausas y la hora de salida; incluye el trabajo que hagas en casa.
15 minutos
Revisa el calendario y los mensajes de la semana pasada, suma tus horas reales y detecta una tarea recurrente que alarga tu jornada.
30 minutos
Prepara una conversación sobre la carga de trabajo: anota las tareas esenciales, los plazos, las horas reales y lo que podría aplazarse o repartirse.
Un plan
Dos semanas de datos y luego un acuerdo sobre la carga
- Durante dos semanas, anota tus horas reales sin intentar demostrar que puedes con más.
- Lleva ese patrón a tu responsable, a la representación de los trabajadores o al servicio de salud laboral y habla de las prioridades o la plantilla.
- Acuerda unas horas y una disponibilidad asumibles cuando sea posible, y luego revisa si el cambio funciona.
En la vida real
- Cuenta los correos del domingo y las llamadas de la tarde al sumar tu semana de trabajo.
- Pregunta a tu responsable qué plazo puede moverse cuando el trabajo asignado supera las horas acordadas.
Cuidado con
- Error frecuenteTrabajar más rápido puede dejar igual la carga de trabajo: lleva tus horas y tus prioridades a una conversación sobre la carga.
- Error frecuenteSi no puedes plantearlo a tu responsable con seguridad, busca asesoramiento confidencial de la representación de los trabajadores o del servicio de salud laboral.
Guías de confianza
CompruébaloFuentes
- Grado de evidencia
- B Grandes estudios de cohortes coherentes, con alguna evidencia de ensayos.
- Base
- Revisiones sistemáticas de la OMS y la OIT sobre las jornadas largas; comparaciones observacionales de exposición
- El número
- Riesgo de ictus un 35% mayor con 55 horas o más a la semana frente a 35 a 40 (WHO and ILO, 2021)
- Resultado
- riesgo de ictus, asociación observacional
- Comparación
- Trabajar 55 horas o más a la semana frente a 35 a 40
- Guía de nivel 1Long working hours increasing deaths from heart disease and stroke: WHO, ILOWHO and ILO, 2021
- Guía de nivel 1Mental health at workWHO, 2026
Información general de salud, no un diagnóstico ni un plan de tratamiento individual. La personalización cambia el orden de las sugerencias; no evalúa tus riesgos médicos. Sigue las precauciones y consulta con un profesional sanitario cualificado cuando sea necesario.